Al incluir el principio de responsabilidad, el realismo
práctico también supone el realismo moral (existen reglas de conducta externas
al sujeto individual, porque son reglas de convivencia y respeto dentro del grupo, y reglas
de conquista evolutivas de la especie.
viernes, 28 de febrero de 2020
Mario Bunge: Realismo Integral
Dice Mario Bunge: Para ser íntegramente realista, el
realismo práctico tiene que someterse a un principio de responsabilidad. Un
aspecto importante del realismo práctico es que presupone los realismos
ontológicos (el mundo es exterior a la mente del sujeto, y existe por sí mismo),
semántico (la palabra ajustada a los hechos) y gnoseológico (se puede conocer,
pero es muy difícil).
jueves, 27 de febrero de 2020
El verdadero Realismo nos conduce a no descartar nada
El realismo es una búsqueda interminable y despiadada, sin fin.
El verdadero Realismo
El Idealismo occidental nos obliga a cargar con el mundo; a
construirnos un Yo pesado e importante, lo que lo hace a uno denso, torpe y
banal. Para ser eficiente se necesita ser liviano y fluido.
Dentro de la cultura que nos imponen hay muchos filósofos "realistas", pero occidentales. Son estrictamente formales.
El Realismo occidental es autoritario; obliga a obedecer o acatar, por eso es Patriarcal. Nunca tiene en cuenta la voluntad y la singularidad del otro. Lo somete, lo obliga y lo reprime.
El realista es audaz e inquieto; le apasiona descubrir lo que hay más allá y las sensaciones que la realidad pueden provocar en él.
La Realidad es sorprendente; lo sabrás si tienes las agallas de recorrer mucho camino, y la audacia de no apartarte de esa inquietud. Buscando es como encontrarás tu lugar; el orden y la estabilidad más adecuados para ti.
Dentro de la cultura que nos imponen hay muchos filósofos "realistas", pero occidentales. Son estrictamente formales.
El Realismo occidental es autoritario; obliga a obedecer o acatar, por eso es Patriarcal. Nunca tiene en cuenta la voluntad y la singularidad del otro. Lo somete, lo obliga y lo reprime.
El realista es audaz e inquieto; le apasiona descubrir lo que hay más allá y las sensaciones que la realidad pueden provocar en él.
La Realidad es sorprendente; lo sabrás si tienes las agallas de recorrer mucho camino, y la audacia de no apartarte de esa inquietud. Buscando es como encontrarás tu lugar; el orden y la estabilidad más adecuados para ti.
Fauna de las fumarolas.
miércoles, 26 de febrero de 2020
Hace falta el milagro de la propia y legítima realización
El gobernante o el Poder, no me interesa de qué ideología o bandera, que entienda la potencia de desarrollar a cada uno en su propio potencial innato, provocará un milagro; no el 'progreso' como se lo entiende en los términos idealistas, sino el auténtico y legítimo desarrollo.
Cada uno atesora una riqueza y un poder
Cada persona nace con un talento único y con una misión única (relativa a su talento) Nunca vas a desarrollar una comunidad subestimando a su gente, dejándola librada a sus propias posibilidades, poniéndole zancadillas, ignorando estimular su crecimiento.
En cada grupo humano hay tantos talentos como integrantes, pero los políticos medran con la ignorancia, entonces no les conviene estimular el desarrollo de un sistema educativo movilizador.
En cada grupo humano hay tantos talentos como integrantes, pero los políticos medran con la ignorancia, entonces no les conviene estimular el desarrollo de un sistema educativo movilizador.
Homenaje al realista Mario Bunge
Mario Bunge (1919 - 24 /2/2020), conocido fue un filósofo, físico y epistemólogo argentino, radicado en Canadá.
Fue opositor del psicoanálisis, la praxeología, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa) entre otras, además de sus críticas contra corrientes filosóficas como el existencialismo (y, especialmente, la obra de Martin Heidegger), la fenomenología, el posmodernismo, la hermenéutica y el feminismo filosófico.
O sea, fue un opositor combatiente contra el Idealismo y todas sus patrañas.
Como otros autores, Bunge distingue tres matices de realismo, uno ingenuo, otro crítico y uno científico.
El realismo bungeano es de este último tipo y se caracteriza por ser una conjunción de siete tesis realistas que abarcan prácticamente todo su pensamiento filosófico, de allí que también le valga el nombre de REALISMO INTEGRAL. Más importante aún es que estos diferentes aspectos del realismo bungeano se encuentran enlazados entre sí por diversas relaciones, de tal modo que constituyen un sistema. De allí que Bunge llame también hilorrealismo (o hylerrealismo, del griego hyle, ‘material’, ‘materia’) a su especial versión del realismo científico, porque siempre va de la mano de la tesis ontológica materialista. Además, y como veremos más adelante, el hilorrealismo bungeano también es sistemista (tanto en lo ontológico como en lo gnoseológico) y emergentista.
Hay, sin embargo, algunos ámbitos en los que Bunge defiende posiciones diferentes al realismo. En filosofía de la matemática, por ejemplo, opta por un ficcionismo moderado,[40] en la estética lo considera solo una corriente más o, incluso, una perspectiva conservadora, y en política («realpolitik») lo rechaza de plano por considerarlo otro nombre para el cinismo político.[41]
Los aspectos en que Bunge profesa el hilorrealismo científico, uno de los ejes principales de su vasta obra, son: (i) ontológico (ii) gnoseológico (iii) semántico (iv) metodológico (v) axiológico (vi) moral y (vii) praxiológico.[42]
Fue opositor del psicoanálisis, la praxeología, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa) entre otras, además de sus críticas contra corrientes filosóficas como el existencialismo (y, especialmente, la obra de Martin Heidegger), la fenomenología, el posmodernismo, la hermenéutica y el feminismo filosófico.
O sea, fue un opositor combatiente contra el Idealismo y todas sus patrañas.
Como otros autores, Bunge distingue tres matices de realismo, uno ingenuo, otro crítico y uno científico.
El realismo bungeano es de este último tipo y se caracteriza por ser una conjunción de siete tesis realistas que abarcan prácticamente todo su pensamiento filosófico, de allí que también le valga el nombre de REALISMO INTEGRAL. Más importante aún es que estos diferentes aspectos del realismo bungeano se encuentran enlazados entre sí por diversas relaciones, de tal modo que constituyen un sistema. De allí que Bunge llame también hilorrealismo (o hylerrealismo, del griego hyle, ‘material’, ‘materia’) a su especial versión del realismo científico, porque siempre va de la mano de la tesis ontológica materialista. Además, y como veremos más adelante, el hilorrealismo bungeano también es sistemista (tanto en lo ontológico como en lo gnoseológico) y emergentista.
Hay, sin embargo, algunos ámbitos en los que Bunge defiende posiciones diferentes al realismo. En filosofía de la matemática, por ejemplo, opta por un ficcionismo moderado,[40] en la estética lo considera solo una corriente más o, incluso, una perspectiva conservadora, y en política («realpolitik») lo rechaza de plano por considerarlo otro nombre para el cinismo político.[41]
Los aspectos en que Bunge profesa el hilorrealismo científico, uno de los ejes principales de su vasta obra, son: (i) ontológico (ii) gnoseológico (iii) semántico (iv) metodológico (v) axiológico (vi) moral y (vii) praxiológico.[42]
La concepción indígena realista de corresponsabilidad
La Mujer Araña
El mito de la
Mujer Araña permite discernir respecto al significado de los rupestres y creencias indígenas.
Este mito aparece en muchas culturas nativas realistas alrededor del mundo:
"La red de tela de araña simboliza la unión entre todos los seres que existimos en este mundo, sea
separado por especie o unido por habitad, todos tejemos juntos el mundo en el
cual vivimos, a través del pensamiento y de la acción. O sea, todos somos
responsables por cada hilo, por cada fibra que nos conecta."
viernes, 14 de febrero de 2020
El Nuevo Realismo
El Nuevo Realismo era una filosofía expuesta en los inicios del siglo XX por un grupo de seis profesores de Estados Unidos, a saber,
1. Maurizio Ferraris, quién a ha propuesto el así llamado "Nuevo Realismo" (Manifesto del nuovo realismo, 2012), una orientación filosófica compartida tanto por filósofos analíticos - tales como Mario De Caro (véase Bertornata Realtà, ed por De Caro y Ferraris, 2012), como por filósofos continentales, tales como
2. Mauricio Beuchot y José Luis Jerez (Manifesto del realismo analógico, 2013),
3. y Markus Gabriel (Fields of Sense: A New Realist Ontology, 2014).
En América Latina:
1. Rossano Pecoraro ítalobrasileño; (''Cenários da Filosofia contemporânea: fim da pós-modernidade e new realism?'', São Paulo, 2015; ''Cosa resta della Filosofia Contemporanea?'',
2. Quadranti,[1] Salerno-Roma, 2013) ha propuesto una ontología política baseada en el Nuevo Realismo italiano.
El Nuevo Realismo se interseca con otros movimientos realistas que surgieron independientemente pero que responden a necesidades similares, tales como el "REALISMO ESPECULATIVO" defendido por el filósofo francés Quentin Meillassoux y el filósofo americano Graham Harman.
Para el Nuevo Realismo, la suposición de que la ciencia no sea sistemáticamente la medida última de la verdad y realidad no significa que debamos abandonar las nociones de la realidad, verdad u objetividad, como fue postulado por gran parte de la filosofía del siglo XX. Más bien, significa que la filosofía, tanto como la jurisprudencia, lingüística o historia, tiene algo importante y verdadero que decir acerca del mundo.
En este contexto, el Nuevo Realismo se presenta a sí mismo primeramente como un realismo negativo: la resistencia a que el mundo externo que se opone a nuestros esquemas conceptuales no debe ser vista como un fracaso, sino como un recurso -una prueba de la existencia de un mundo independiente. Si este es el caso, sin embargo, este realismo negativo se convierte en un realismo positivo: resistiéndonos a la realidad no pone un mero límite que no podemos superar, sino que también ofrece oportunidades y recursos. Esto explica cómo, en el mundo natural, las diferentes formas de vida puedan interactuar en el mismo ambiente sin compartir ninguno de los esquemas conceptuales y cómo, en el mundo social, las intenciones y comportamientos humanos son hechos posibles por una realidad que nos es dada primeramente, y que sólo en un tiempo después puede ser interpretada y si es necesario, transformada.
- Edwin Bissell Holt (Universidad de Harvard). Objetos, propósitos y planes orientan la conducta.
- Walter Taylor Marvin (Rutgers College),
- William Pepperell Montague (Universidad de Columbia); el mundo físico y el mundo mental son equivalentes.
- Ralph Barton Perry (Universidad de Harvard), Considera que el objeto existe, pero nuestro interés en él es subjetivo.
- Walter Boughton Pitkin (Universidad de Columbia). No es posible proceder como le venga en ganas al sujeto. Es necesario observar las reglas.
- Edward Gleason Spaulding (Universidad de Princeton). Propuso el desarrollo de un realismo constructivo sobre la base de la lógica, la ciencia moderna y la crítica del idealismo subjetivo.
1. Maurizio Ferraris, quién a ha propuesto el así llamado "Nuevo Realismo" (Manifesto del nuovo realismo, 2012), una orientación filosófica compartida tanto por filósofos analíticos - tales como Mario De Caro (véase Bertornata Realtà, ed por De Caro y Ferraris, 2012), como por filósofos continentales, tales como
2. Mauricio Beuchot y José Luis Jerez (Manifesto del realismo analógico, 2013),
3. y Markus Gabriel (Fields of Sense: A New Realist Ontology, 2014).
En América Latina:
1. Rossano Pecoraro ítalobrasileño; (''Cenários da Filosofia contemporânea: fim da pós-modernidade e new realism?'', São Paulo, 2015; ''Cosa resta della Filosofia Contemporanea?'',
2. Quadranti,[1] Salerno-Roma, 2013) ha propuesto una ontología política baseada en el Nuevo Realismo italiano.
El Nuevo Realismo se interseca con otros movimientos realistas que surgieron independientemente pero que responden a necesidades similares, tales como el "REALISMO ESPECULATIVO" defendido por el filósofo francés Quentin Meillassoux y el filósofo americano Graham Harman.
Para el Nuevo Realismo, la suposición de que la ciencia no sea sistemáticamente la medida última de la verdad y realidad no significa que debamos abandonar las nociones de la realidad, verdad u objetividad, como fue postulado por gran parte de la filosofía del siglo XX. Más bien, significa que la filosofía, tanto como la jurisprudencia, lingüística o historia, tiene algo importante y verdadero que decir acerca del mundo.
En este contexto, el Nuevo Realismo se presenta a sí mismo primeramente como un realismo negativo: la resistencia a que el mundo externo que se opone a nuestros esquemas conceptuales no debe ser vista como un fracaso, sino como un recurso -una prueba de la existencia de un mundo independiente. Si este es el caso, sin embargo, este realismo negativo se convierte en un realismo positivo: resistiéndonos a la realidad no pone un mero límite que no podemos superar, sino que también ofrece oportunidades y recursos. Esto explica cómo, en el mundo natural, las diferentes formas de vida puedan interactuar en el mismo ambiente sin compartir ninguno de los esquemas conceptuales y cómo, en el mundo social, las intenciones y comportamientos humanos son hechos posibles por una realidad que nos es dada primeramente, y que sólo en un tiempo después puede ser interpretada y si es necesario, transformada.
Explicación de los rupestres
Los rupestres de todo el mundo responden a un mismo objetivo: Revelar y Honrar a lo que nos sustenta y protege.
Chiribiquete. Colombia.
Chiribiquete. Colombia.
miércoles, 12 de febrero de 2020
Comunidad
Los indígenas son realistas. No tienen desprendimiento material porque toda la naturaleza es su hogar; una casa, un refugio, es sólo eso.
Esta es de la comunidad Jivi del Estado de Amazonas, en Venezuela.
Identidad, arraigo y profundas (y legítimas) tradiciones.
Esta es de la comunidad Jivi del Estado de Amazonas, en Venezuela.
Identidad, arraigo y profundas (y legítimas) tradiciones.
Los otros sí existen
La concepción realista ocupa todos los ámbitos de la vida y está indisolublemente interconectado con el medio natural.
Es un mundo coherente, que ama las aguas, el aire puro, la tierra y los bosques.
Las entidades con las cuales se convive están provistos de sexo, razón y voluntad, que pueden ser positivos, negativos o neutros, dependiendo de su actitud hacia los seres humanos.
Estas entidades están presentes en todos los objetos y aspectos de la vida y muchos controlan parcelas específicas del mundo material; así, hay entidades que habitan y controlan las aguas, las tormentas, los árboles.
La clave de la concepción realista es el equilibrio, la estabilidad, la paz y la armonía colectiva.
Todo trastorno en este equilibrio -sea cualquiera que sea la causa aparente- es, en el fondo, obra de las negras intenciones, la mala educación y la influencia idealista.
No hay males casuales. Todo mal y/o enfermedad es producida por un error de procedimiento.
Es un mundo coherente, que ama las aguas, el aire puro, la tierra y los bosques.
Las entidades con las cuales se convive están provistos de sexo, razón y voluntad, que pueden ser positivos, negativos o neutros, dependiendo de su actitud hacia los seres humanos.
Estas entidades están presentes en todos los objetos y aspectos de la vida y muchos controlan parcelas específicas del mundo material; así, hay entidades que habitan y controlan las aguas, las tormentas, los árboles.
La clave de la concepción realista es el equilibrio, la estabilidad, la paz y la armonía colectiva.
Todo trastorno en este equilibrio -sea cualquiera que sea la causa aparente- es, en el fondo, obra de las negras intenciones, la mala educación y la influencia idealista.
No hay males casuales. Todo mal y/o enfermedad es producida por un error de procedimiento.
martes, 11 de febrero de 2020
Castigo Realista
Los Idealistas conciben variadas formas de castigo, desde el castigo divino hasta la cárcel en los modernos.
Los Realistas advierten que la realidad tiene su propio sistema de castigo. Todo lo que hacemos está contabilizado en la realidad, toda causa tiene su efecto y compartimos la realidad con infinidad de entidades inteligentes y morales.
Los Realistas advierten que la realidad tiene su propio sistema de castigo. Todo lo que hacemos está contabilizado en la realidad, toda causa tiene su efecto y compartimos la realidad con infinidad de entidades inteligentes y morales.
El Dominio Idealista
Los Idealistas son muy aficionados al relato, y luego controlan muy estrictamente que los nuevos estudiosos no se aparten un milímetro de su relato.
Esa es la forma intelectual que tienen de asegurarse la continuidad.
Esa es la forma intelectual que tienen de asegurarse la continuidad.
El realismo en Educación
Al regresar al Realismo los contenidos de los Programas Educativos cambian radicalmente.
Lo importante en cada lugar es el territorio, el conocimiento exhaustivo del territorio y el desarrollo de las habilidades para desenvolverse en él.
Lo importante en cada lugar es el territorio, el conocimiento exhaustivo del territorio y el desarrollo de las habilidades para desenvolverse en él.
viernes, 7 de febrero de 2020
Diferencia entre Idealismo y Realismo
Para que quede absolutamente claro:
Los Idealistas emplean los pronombres: YO, tú, él.
Los Realistas consideran todas las cuestiones a partir de los pronombres: NOSOTROS, vosotros y ellos.
Los Idealistas emplean los pronombres: YO, tú, él.
Los Realistas consideran todas las cuestiones a partir de los pronombres: NOSOTROS, vosotros y ellos.
martes, 4 de febrero de 2020
Los conocimientos son la más preciada riqueza
Dentro de la cultura occidental, fue realista Aristóteles, porque recogió e hizo suyo el saber de los egipcios.
Los conocimientos nunca surgen por generación espontánea. En ningún lugar, la escuela, la empresa, el Estado, se ha de proceder según generación espontánea.
Los conocimientos nunca surgen por generación espontánea. En ningún lugar, la escuela, la empresa, el Estado, se ha de proceder según generación espontánea.
Pasar del Idealismo al Realismo
Pasar del Idealismo al Realismo significa cancelar el efecto de nuestro sistema de interpretación actual, así como se pasó del nomadismo al sedentarismo; del matriarcado al patriarcado; del politeísmo al monoteísmo; del comunitarismo al individualismo; de la jerarquización social al igualitarismo.
El Idealismo despliega el ideal de Libertad.
Para el Realismo el ideal es el Orden.
Al Idealismo no le interesa la epopeya individual, los abandona a su suerte, los ignora, salvo para comprar sus votos y auto acceder al poder y a la abundancia. No le importa que los sujetos individuales se desperdicien.
Al Realismo le interesa fundamentalmente la epopeya de cada uno en función del colectivo; su potencial para hacer la historia. Si no acude al rescate de cada uno no es Realismo.
Las personas, por grupos multitudinarios, son presos de ideas, de concepciones que los mantienen anclados en actitudes y conductas. Por eso existe la pobreza sin organización; la riqueza sin responsabilidad, y la delincuencia.
A diferencia tal vez de otros realismos, el que nos compete pone énfasis en nuestra situación planetaria y en el cosmos, así como nos hace herederos y depositarios de los conocimientos multidisciplinarios alcanzados hasta ahora.
El Idealismo despliega el ideal de Libertad.
Para el Realismo el ideal es el Orden.
Al Idealismo no le interesa la epopeya individual, los abandona a su suerte, los ignora, salvo para comprar sus votos y auto acceder al poder y a la abundancia. No le importa que los sujetos individuales se desperdicien.
Al Realismo le interesa fundamentalmente la epopeya de cada uno en función del colectivo; su potencial para hacer la historia. Si no acude al rescate de cada uno no es Realismo.
Las personas, por grupos multitudinarios, son presos de ideas, de concepciones que los mantienen anclados en actitudes y conductas. Por eso existe la pobreza sin organización; la riqueza sin responsabilidad, y la delincuencia.
A diferencia tal vez de otros realismos, el que nos compete pone énfasis en nuestra situación planetaria y en el cosmos, así como nos hace herederos y depositarios de los conocimientos multidisciplinarios alcanzados hasta ahora.
Diferencias entre Realismo e Idealismo
Existe una diferencia insondable entre Realismo e Idealismo.
Para los Realistas los frijoles, el fuego, las serpientes, las piedras, los árboles, los fenómenos volcánicos son todos reales y no necesitan de nuestro testimonio para existir.
Para los Realistas los frijoles, el fuego, las serpientes, las piedras, los árboles, los fenómenos volcánicos son todos reales y no necesitan de nuestro testimonio para existir.
Los Idealistas afirman que el mundo exterior es una idea
procedente de la mente humana.
Si notamos la existencia de los frijoles, del fuego, se las
serpientes, de las piedras, de los árboles, de los fenómenos
volcánicos, es únicamente porque son significativos para los
humanos, o respecto de alguna cultura o pueblo entre los humanos.
En este sentido Realismo e Idealismo no son tan diferentes o irreconciliables.
Los idealistas creen que es cultural el notar la existencia de esas entidades. Los idealistas sostienen que nuestro conocimiento es relativo y nuestras convicciones pura fantasía.
Al Realismo le interesa sobremanera considerar la Historia, interpretarla correctamente, porque su sentido del tiempo es circular y considera que su espíritu es imperecedero.
El Idealismo está siempre borrando el pasado porque sólo le interesa el aquí y el ahora del individuo, como si sólo estuviera de paso por la vida.
domingo, 2 de febrero de 2020
El Regreso del Realismo
En política, Idealismo es idealizar; concebir utopías.
Realismo es estar a favor del sistema jerárquico por conocimientos, experiencia
y propósitos, y también significa ser pragmático.
El Idealismo es una concepción filosófica predominante, por lo menos en la sociedad occidental. El Idealismo construyó las líneas férreas que conducen el producto de las economías regionales al puerto, las industrias que responden a las necesidades de producción, el campo en cuanto producción industrial, el tendido de líneas eléctricas, el entubamiento del gas, la electrónica en su totalidad, las grandes urbes como lugares de consumo. O sea todo lo relativo a la economía capitalista. En cuanto a las actitudes de los sujetos particulares, se ha de ser ‘ganador’ para sobrevivir, y entonces se promueven el individualismo, la codicia, el personalismo, el afán de ganarle al otro, la prepotencia, el narcisismo, etc. En cuanto a los resultados finales tenemos el cambio climático producido por la supe saturación de la atmósfera, el terrorismo, que consiste en la manifestación de resentimiento contra los ‘ganadores’ dentro de un modelo competitivo, y las guerras, que son la culminación de la competencia entre los pueblos, llevada a su máxima y extrema expresión: la práctica del genocidio.
Dicen que el Idealismo es espiritualista porque en origen escribió la Biblia y promovió las religiones judía, cristiana y musulmana.
Pero el Idealismo fue deviniendo en una concepción negadora de Dios y rotundamente materialista, creadora y sustentadora del modelo económico en vigencia.
La declaración originaria del Idealismo es aquel mandato plasmado en el Génesis (1° libro de la Torá o Pentateuco y también, 1° libro del Tanaj judío y del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana): “El planeta Tierra es un valle de lágrimas, un lugar para ser exprimido y explotado”.
Los Idealistas son exigidos de desarrollar su individualidad y paulatinamente se van aislando entre ellos y terminan mostrando sólo una máscara.
Los realistas reverencian el conocimiento, que no es un relato que nos inventemos (como lo hacen los Idealistas). El conocimiento hay que escucharlo, hay que leerlo, viene de afuera, de las cosas, de los hechos. En última instancia es el conocimiento de las leyes y/o reglas que rigen la consecución de los fenómenos. En la antigüedad no se esperaba que todas las personas pudieran hacerlo, por eso estaban los estudiosos dedicados a esto, y sus conocimientos eran considerados secretos u ocultos. Lograr percibir esas leyes era una disciplina intelectual que se escapaba a la comprensión de las gentes sencillas. Los estudiosos forzaban sus capacidades; hoy sería más sencillo hacerlo mediante un coherente sistema de aprendizaje asistido.
Como “el conocimiento otorga poder”, los estudiosos constituían con mucho el grupo más poderoso de la comunidad.
Los sistemas realistas del pasado estaban rígidamente estratificados, ya que el que no sabe no puede tomar ninguna decisión. Los sistemas idealistas del presente pretenden ser democráticos. Para hacerlo posible el Idealismo instituyó el Iluminismo (siglo XVIII) que intenta generalizar una educación-información (en muchos casos muy deficiente y de mala calidad) que dé lugar a continuar con la estratificación social pero disimulada, bajo el lema: "el que no puede es porque no quiere".
Como se ve, el Idealismo es esencialmente tramposo y mentiroso, por lo tanto, el realismo es la única garantía de paz, armonía y felicidad.
Hace 12.000 años toda la Humanidad era realista; durante millones de años lo fue. Sostenían un realismo tal que alineaban sus monumentos con las estrellas. Los Idealistas se sienten muy orgullosos porque su modelo ha obtenido grandes logros (inventaron el Big Bang, viajan al espacio exterior de la Tierra), pero los realistas tuvieron mayores logros: levantaron las ciclópeas construcciones de la Edad de Piedra, produjeron las plantas comestibles, elevaron al humano de su condición de homínido a la 3° dimensión y ya lo están ingresando en la 4° y 5° dimensión de comprensión y conocimiento de la realidad.
El idealista es un tipo lineal, básico; hábil con lo material inmediato. Ud. los vio; durante las inundaciones abandonan sus asentamientos, pero ni bien el agua se escurre regresan allí; esos son los idealistas, permanecen férreamente aferrados a sus toscas ideas.
La Humanidad sobrevivió a las catástrofes y llegó hasta el presente por su flexibilidad y acatamiento de la realidad. Si ahora sienten que tienen problemas no los van a superar encerrados dentro de su burbuja de fantasía.
“Evadir la realidad” es la consigna permanente de los idealistas. Ya están planificando huir hacia otro planeta si consiguen agotar aquí los recursos.
Los idealistas se enojan endiabladamente con los realistas. Como son tan personalistas odian que les digan cómo debieran hacer las cosas.
El realismo propone “conocernos”. El Idealismo se cree eso de que no les debe nada a sus antepasados ni aún a sus mayores; él se considera una tabula rasa, sin ligazones, y con permiso para pensar como quiera.
El realismo sabe que proviene de una extensa cadena de ADN donde están consignadas su pertenencia, sus rasgos, sus habilidades, sus actitudes y su potencial. Nuestros antepasados nos modelaron mediante sus experiencias, sacrificios y esfuerzos. Olvidarnos del lucimiento mundano es un mandato que traemos desde el fondo de los tiempos, porque somos la encarnación viva de una extensa trayectoria de experiencias, vivencias y aprendizaje (de 3.500 millones de años de trabajo).
No nos veamos como individuos porque no lo somos. Todos somos la cabeza del clan de nuestros antepasados.
La existencia es muy importante. Los idealistas acostumbran vilipendiarla mediante la ingesta de drogas, alcohol y prácticas mezquinas y viles, sin gloria.
Y no sólo la existencia particular es una joya valiosa, la existencia del planeta con sus equilibrados y sabios ecosistemas lo es.
Los idealistas han creado la amenaza de conflagración mundial, en defensa y para protección de su narcisismo.
Los idealistas inventaron la democracia para tener cada uno su derecho a opinión, pero luego crean toda clase de estrategias para convencer al otro.
Los realistas saben que la Tierra es redonda desde tiempos inmemoriales. Siempre globalizaron; siempre surcaron los océanos sobre las corrientes marinas. Siempre supieron que había por todas partes gente diferente a ellos, con costumbres y rasgos diferentes, y siempre los respetaron.
Los idealistas supieron recién después de Colón que la Tierra era redonda, y aún hoy hay quiénes lo niegan, porque están convencidos de que están parados en el ombligo del mundo. Miren nada más qué hicieron cuando se encontraron con gente vestida diferente y con otras costumbres: los esclavizaron.
El idealista está convencido de que el otro es para usar, y se vuelve tu enemigo si no te dejas usar. Eso no es machismo ni feminismo, no es patriarcado ni matriarcado, es idealismo.
Hay marchas, reclamos, manifestaciones contra la injusticia, el femicidio, el ‘hambre’, etc., pero los mismos que marchan luego cometen atropellos e injusticias, son los permanentes transgresores de reglas que haya plasmado otro.
Y cuando el idealismo quiere hacerse realista se convierte en idealismo ± realista, o realismo ± idealista; un híbrido con dos Dioses, el Dios exterior y el Dios interior.
Pero veamos, los que estudian las cuestiones de manera holística entienden que hace falta cambiar el modelo de convivencia social, de economía, de política, de salud, de educación; “el modelo de país” lo denominan algunos, pero ¿por cuál modelo?
Empecemos por la convivencia social, comiencen por ver al otro e iniciar un diálogo con él. Diálogo es algo bien diferente al monólogo imperativo de los idealistas.
¿Cómo es el diálogo realista?
Los realistas sabemos que hablar, conversar, discutir, no es una actividad natural, sino una imposición del sistema de convivencia. El silencio y la reflexión interior son las actitudes naturales, sobre todo en un contexto de cotorreo personalista.
Para estar preparado para emitir una opinión hace falta tener mucho conocimiento, y eso es algo progresivo que se va alcanzando paulatinamente, sólo y en tanto se vaya por el camino indicado.
Mediante el desarrollo del realismo se ha de indagar en las reglas de la naturaleza y del cosmos. El Planeta no es un ‘valle de lágrimas´, sino un lugar poderoso y bello que nos permite manifestar ese potencial con el que él mismo nos dotó.
En Teoría del Conocimiento o Epistemología, ser Idealista
significa no creer que sea posible llegar a conocer la verdad, entonces, lo
único que se puede expresar es una opinión.
Ser Realista en cambio significa que las cosas existen y tal
vez no se pueda, en esencia, conocerlas, pero influyen de todas las maneras
sobre nosotros y hacen lo suyo en el mundo, de modo que ha de hacerse todo el
esfuerzo por interpretarlas; de nada sirve encerrarse en sí mismo.El Idealismo es una concepción filosófica predominante, por lo menos en la sociedad occidental. El Idealismo construyó las líneas férreas que conducen el producto de las economías regionales al puerto, las industrias que responden a las necesidades de producción, el campo en cuanto producción industrial, el tendido de líneas eléctricas, el entubamiento del gas, la electrónica en su totalidad, las grandes urbes como lugares de consumo. O sea todo lo relativo a la economía capitalista. En cuanto a las actitudes de los sujetos particulares, se ha de ser ‘ganador’ para sobrevivir, y entonces se promueven el individualismo, la codicia, el personalismo, el afán de ganarle al otro, la prepotencia, el narcisismo, etc. En cuanto a los resultados finales tenemos el cambio climático producido por la supe saturación de la atmósfera, el terrorismo, que consiste en la manifestación de resentimiento contra los ‘ganadores’ dentro de un modelo competitivo, y las guerras, que son la culminación de la competencia entre los pueblos, llevada a su máxima y extrema expresión: la práctica del genocidio.
Dicen que el Idealismo es espiritualista porque en origen escribió la Biblia y promovió las religiones judía, cristiana y musulmana.
Pero el Idealismo fue deviniendo en una concepción negadora de Dios y rotundamente materialista, creadora y sustentadora del modelo económico en vigencia.
La declaración originaria del Idealismo es aquel mandato plasmado en el Génesis (1° libro de la Torá o Pentateuco y también, 1° libro del Tanaj judío y del Antiguo Testamento de la Biblia cristiana): “El planeta Tierra es un valle de lágrimas, un lugar para ser exprimido y explotado”.
Los Idealistas son exigidos de desarrollar su individualidad y paulatinamente se van aislando entre ellos y terminan mostrando sólo una máscara.
Los realistas reverencian el conocimiento, que no es un relato que nos inventemos (como lo hacen los Idealistas). El conocimiento hay que escucharlo, hay que leerlo, viene de afuera, de las cosas, de los hechos. En última instancia es el conocimiento de las leyes y/o reglas que rigen la consecución de los fenómenos. En la antigüedad no se esperaba que todas las personas pudieran hacerlo, por eso estaban los estudiosos dedicados a esto, y sus conocimientos eran considerados secretos u ocultos. Lograr percibir esas leyes era una disciplina intelectual que se escapaba a la comprensión de las gentes sencillas. Los estudiosos forzaban sus capacidades; hoy sería más sencillo hacerlo mediante un coherente sistema de aprendizaje asistido.
Como “el conocimiento otorga poder”, los estudiosos constituían con mucho el grupo más poderoso de la comunidad.
Los sistemas realistas del pasado estaban rígidamente estratificados, ya que el que no sabe no puede tomar ninguna decisión. Los sistemas idealistas del presente pretenden ser democráticos. Para hacerlo posible el Idealismo instituyó el Iluminismo (siglo XVIII) que intenta generalizar una educación-información (en muchos casos muy deficiente y de mala calidad) que dé lugar a continuar con la estratificación social pero disimulada, bajo el lema: "el que no puede es porque no quiere".
Como se ve, el Idealismo es esencialmente tramposo y mentiroso, por lo tanto, el realismo es la única garantía de paz, armonía y felicidad.
Hace 12.000 años toda la Humanidad era realista; durante millones de años lo fue. Sostenían un realismo tal que alineaban sus monumentos con las estrellas. Los Idealistas se sienten muy orgullosos porque su modelo ha obtenido grandes logros (inventaron el Big Bang, viajan al espacio exterior de la Tierra), pero los realistas tuvieron mayores logros: levantaron las ciclópeas construcciones de la Edad de Piedra, produjeron las plantas comestibles, elevaron al humano de su condición de homínido a la 3° dimensión y ya lo están ingresando en la 4° y 5° dimensión de comprensión y conocimiento de la realidad.
El idealista es un tipo lineal, básico; hábil con lo material inmediato. Ud. los vio; durante las inundaciones abandonan sus asentamientos, pero ni bien el agua se escurre regresan allí; esos son los idealistas, permanecen férreamente aferrados a sus toscas ideas.
La Humanidad sobrevivió a las catástrofes y llegó hasta el presente por su flexibilidad y acatamiento de la realidad. Si ahora sienten que tienen problemas no los van a superar encerrados dentro de su burbuja de fantasía.
“Evadir la realidad” es la consigna permanente de los idealistas. Ya están planificando huir hacia otro planeta si consiguen agotar aquí los recursos.
Los idealistas se enojan endiabladamente con los realistas. Como son tan personalistas odian que les digan cómo debieran hacer las cosas.
El realismo propone “conocernos”. El Idealismo se cree eso de que no les debe nada a sus antepasados ni aún a sus mayores; él se considera una tabula rasa, sin ligazones, y con permiso para pensar como quiera.
El realismo sabe que proviene de una extensa cadena de ADN donde están consignadas su pertenencia, sus rasgos, sus habilidades, sus actitudes y su potencial. Nuestros antepasados nos modelaron mediante sus experiencias, sacrificios y esfuerzos. Olvidarnos del lucimiento mundano es un mandato que traemos desde el fondo de los tiempos, porque somos la encarnación viva de una extensa trayectoria de experiencias, vivencias y aprendizaje (de 3.500 millones de años de trabajo).
No nos veamos como individuos porque no lo somos. Todos somos la cabeza del clan de nuestros antepasados.
La existencia es muy importante. Los idealistas acostumbran vilipendiarla mediante la ingesta de drogas, alcohol y prácticas mezquinas y viles, sin gloria.
Y no sólo la existencia particular es una joya valiosa, la existencia del planeta con sus equilibrados y sabios ecosistemas lo es.
Los idealistas han creado la amenaza de conflagración mundial, en defensa y para protección de su narcisismo.
Los idealistas inventaron la democracia para tener cada uno su derecho a opinión, pero luego crean toda clase de estrategias para convencer al otro.
Los realistas saben que la Tierra es redonda desde tiempos inmemoriales. Siempre globalizaron; siempre surcaron los océanos sobre las corrientes marinas. Siempre supieron que había por todas partes gente diferente a ellos, con costumbres y rasgos diferentes, y siempre los respetaron.
Los idealistas supieron recién después de Colón que la Tierra era redonda, y aún hoy hay quiénes lo niegan, porque están convencidos de que están parados en el ombligo del mundo. Miren nada más qué hicieron cuando se encontraron con gente vestida diferente y con otras costumbres: los esclavizaron.
El idealista está convencido de que el otro es para usar, y se vuelve tu enemigo si no te dejas usar. Eso no es machismo ni feminismo, no es patriarcado ni matriarcado, es idealismo.
Hay marchas, reclamos, manifestaciones contra la injusticia, el femicidio, el ‘hambre’, etc., pero los mismos que marchan luego cometen atropellos e injusticias, son los permanentes transgresores de reglas que haya plasmado otro.
Con tanto personalismo a flor de piel sentimos que
necesitamos diálogo y la participación de todos, pero nadie consigue salir de
su ostra; no pueden invitarnos, abrir las puertas y escucharse. Esa impotencia es
una cuestión estructural, de raíz, de principio; al final siempre terminan
patoteando.
Si le temen a una plaga, a una bacteria exterminadora, a un
gen defectuoso, ya lo tienen enquistado en Uds., es el “idealismo”.Y cuando el idealismo quiere hacerse realista se convierte en idealismo ± realista, o realismo ± idealista; un híbrido con dos Dioses, el Dios exterior y el Dios interior.
Pero veamos, los que estudian las cuestiones de manera holística entienden que hace falta cambiar el modelo de convivencia social, de economía, de política, de salud, de educación; “el modelo de país” lo denominan algunos, pero ¿por cuál modelo?
Empecemos por la convivencia social, comiencen por ver al otro e iniciar un diálogo con él. Diálogo es algo bien diferente al monólogo imperativo de los idealistas.
¿Cómo es el diálogo realista?
Los realistas sabemos que hablar, conversar, discutir, no es una actividad natural, sino una imposición del sistema de convivencia. El silencio y la reflexión interior son las actitudes naturales, sobre todo en un contexto de cotorreo personalista.
Para estar preparado para emitir una opinión hace falta tener mucho conocimiento, y eso es algo progresivo que se va alcanzando paulatinamente, sólo y en tanto se vaya por el camino indicado.
Mediante el desarrollo del realismo se ha de indagar en las reglas de la naturaleza y del cosmos. El Planeta no es un ‘valle de lágrimas´, sino un lugar poderoso y bello que nos permite manifestar ese potencial con el que él mismo nos dotó.
Sistema Cognitivo de los Realistas
Para los realistas percibir la energía es un primer paso
imprescindible para adquirir una visión más global y más libre de un sistema
cognitivo diferente. Uno de los procedimientos para lograrlo es la
recapitulación, que consiste en el escrutinio sistemático de la propia
vida, fragmento a fragmento; un examen que no se realiza a la luz de la crítica
o de la búsqueda de defectos, sino a la luz de un esfuerzo por comprender la
propia vida y de cambiar su rumbo. Los realistas afirman que cuando una persona
ha contemplado su vida con el desapego que requiere la recapitulación,
ya no hay modo de que regrese a su antigua vida.
Ver la energía tal como fluye en el Universo significa tener
la capacidad de percibir al ser humano como un huevo luminoso o como una bola
luminosa de energía, y ser capaz de distinguir en esa bola luminosa de energía
ciertas características comunes a todos los hombres, tales como un punto
brillante que se destaca en la ya de por sí brillante luminosidad de la bola de
energía. Es en ese punto brillante, al que llaman punto de encaje,
donde la percepción se ensambla o encaja. Siguiendo la lógica de esta idea,
podían afirmar que nuestra cognición del mundo se producía en ese punto
brillante.
La percepción de los realistas está sujeta, por tanto, a un
proceso diferente al de la percepción del idealista. El hecho de percibir la energía
directamente nos conduce al hecho energético. El hecho energético
es una visión que es consecuencia de ver directamente la energía, y que conduce
a conclusiones definitivas e irreductibles; no es posible desvirtuarlas
mediante la especulación o el intento de hacer que cupiera dentro de nuestro
sistema de interpretación subjetiva.
Uno de estos hechos energéticos es que definimos el mundo
que nos rodea mediante procesos cognitivos, y que tales procesos no son
inalterables; no vienen dados. Son una cuestión de aprendizaje, resultado de la
práctica y el uso. Esta idea se extendía hasta otro hecho energético más: los procesos
de la cognición usual son producto de nuestra formación idealista (impuesta
desde la escuela y los medios de comunicación), tan sólo eso.
Un líder nato es una persona capaz de percibir hechos energéticos;
está capacitado para guiar con éxito a sus semejantes por avenidas de
pensamiento y de percepción imposibles de describir.
La unidad más importante de ese mundo es el concepto de
intento. El intento es una fuerza que se visualiza al ver la
energía tal como fluye en el Universo. Es una fuerza omnipresente que interviene
en todos los aspectos del tiempo y del espacio. Es lo que impulsa todo. Pero lo
maravilloso del intento es que está íntimamente ligado al humano; el humano
puede siempre manipularlo (podría manipular el cambio climático, la destrucción
de los ecosistemas, las intenciones de los enemigos, las plagas, el afán de
saqueo que tienen unos sobre otros, las enfermedades epidémicas, la invasión
extraterrestre, etc.
Pero los realistas se dieron cuenta de que el único modo de
afectar esta fuerza era mediante un comportamiento impecable. Sólo las personas
más disciplinadas podían lograr tal proeza.
Conceptos de tiempo y espacio según los realistas.
Para ellos, el tiempo y el espacio no son los mismos
fenómenos que forman parte de nuestras vidas en virtud de constituir parte integral
de nuestro sistema cognitivo normal. Para el idealista la definición clásica de
tiempo es «un continuo no espacial en el que los eventos se producen en una
sucesión aparentemente irreversible que va desde el pasado hacia el futuro a
través del presente». Y el espacio se define como «la extensión infinita del campo
tridimensional, dentro del cual existen las estrellas y las galaxias: el
universo».
Para los realistas el tiempo es algo así como un
pensamiento; un pensamiento pensado por algo de tal magnitud que rebasaba toda
comprensión. Su razonamiento lógico es que el humano, siendo parte de ese
pensamiento pensado por fuerzas inconcebibles para su mente, todavía retiene un
pequeño porcentaje de dicho pensamiento; un porcentaje que podía ser redimido
bajo determinadas circunstancias de extraordinaria disciplina.
El espacio es, para los realistas, un ámbito abstracto de
actividad. Lo llamaban el infinito y se refieren a él como la suma total de los
esfuerzos de todas las criaturas vivas. El espacio es, para ellos, más
accesible, algo casi práctico. Es como si tuvieran un mayor porcentaje en la
formulación abstracta del espacio. Los realistas nunca contemplan el tiempo y
el espacio como oscuras abstracciones tal como lo hacen los idealistas. Para
ellos, tanto el tiempo como el espacio, si bien incomprensibles en sus
formulaciones, forman parte integral del humano y de todo ser pensante.
Los realistas poseen otra unidad cognitiva, llamada la
rueda del tiempo. Su manera de explicar la rueda del tiempo es decir
que el tiempo es como un túnel de longitud y anchura infinitas, un túnel con
surcos reflectantes. Cada uno de los surcos es infinito, y hay un número
infinito de ellos. Los seres vivos eran compelidos, por la fuerza de la vida, a
fijar sus miradas en uno de los surcos. Mirar sólo uno de los surcos implica
ser atrapados por él, vivir solamente dentro de ese surco.
La meta de un estudioso realista es la de enfocar, mediante
un acto de profunda disciplina, su atención inquebrantable en la rueda
del tiempo con el fin de hacerla girar. Los maestros realistas que han
logrado hacer girar la rueda del tiempo son capaces de mirar en el interior de
cualquier otro surco y extraer de él lo que deseen.
Al librarse de la fuerza hechizante que nos obliga a
contemplar sólo uno de esos surcos, los maestros pueden mirar en cualquiera de
las dos direcciones: al tiempo cómo se acerca o cómo se aleja de ellos. Vista
de este modo, la rueda del tiempo constituye una irresistible influencia que
atraviesa las vidas de los maestros y llega aún más allá, convirtiéndolos en
lúcidos interpretadores del pasado y en profetas del futuro.
Los sucesos parecen conectados por un resorte mágico que tiene
vida propia. Ese resorte es la rueda del tiempo.
Los realistas siempre consideran que están influenciados por
pensamientos ajenos a ellos mismos, de modo que cuando se comienza cualquier
actividad siempre se termina en un lugar que no formaba parte del plan
original; esto es así porque hay un mundo de pensamiento (¿un
inconsciente colectivo?) que tiene un propósito definido y nos impulsa. El
humano no es enteramente dueño de sí mismo.
sábado, 1 de febrero de 2020
En la Antigüedad y durante millones de años fueron Realistas
Todas las
civilizaciones que los idealistas denominan 'primitivas' (considerándose a sí
mismos más 'avanzados'), fueron REALISTAS.
Estos
realistas fueron sumando sus conocimientos a través de millones de años.
Alcanzaron el conocimiento mediante la observación.
¿Hasta dónde
habían llegado en el momento en que los saqueadores europeos los invadieron,
sometieron y conquistaron? A la Realidad perceptible la tenían perfectamente
conocida, pero ya sabían de la existencia de otro ámbito de la realidad, un
ámbito que no era ni ilusorio ni producto de los caprichos de la fantasía. El mundo
de los chamanes de la antigüedad era tan real y pragmático como cualquier otra
cosa.
Los
Idealistas llegan al conocimiento mediante la memoria, la experiencia, la
percepción y el empleo experto de cualquier sintaxis dada (razonamiento
lógicamente correcto).
Los
realistas -por su parte- percibían la energía tal como fluye libremente en el
Universo, libre de las ataduras de la socialización y de la sintaxis, como pura
energía vibratoria. A este acto lo llaman VER.
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