Dijimos que el Idealismo apareció con la idea del Dios Yahvé, producto de una patraña concebida a través de los cinco libros de la Torá.
Hubo muchos estudiosos en el transcurso de la historia que han reconocido que el dios bíblico del Judaísmo y del Cristianismo es el auténtico engañador del hombre. Antes de la cristianización de Europa y el nacimiento del Islam en el Medio Oriente las varias escuelas esotéricas gnósticas como los Ofitas en Siria y Egipto y los Naasenos en Palestina entendían que Yahvé era un impostor malévolo que había atrapado al hombre en un sistema de engaño.Antes de que los judíos concibieran un Dios superior a todo otra Fuerza o fenómeno y que además se lo atribuyeran como propio para decir de sí mismos que eran superiores a todas las demás gentes y pueblos, se creía en la Naturaleza, en los ciclos del Sol, la Luna, y aún de Venus.
El humano se consideraba parte armónicamente integrada al Cosmos y obligada a cumplir con la Ley Cósmica que aseguraba el Orden, la subsistencia y el gozo de la vida.
El 'dios' Idealista nos separó a todos.
Dejó a los pueblos sometidos a 'autoridades' ilegítimas.
Proclamó el Reino de la mentira que impone sistemas de convivencia malévolos y despiadados que no tienen lógica ni sentido.
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